Un lugar para observar toda la Bahía de Cádiz, históricamente ha sido, entre otras cosas: atalaya desde donde avisar de guerra, alarma o venida de barcos desde América. Ahora es un lugar que combina historia, arte, devoción y unos panoramas espectaculares. Aquí reza la placa que marca el Punto Mágico:
Colina de Santa Ana, molino, fortín, ermita y antigua atalaya desde la que se alertaba al pueblo de Chiclana de los ataques vikingos y moriscos. Rompiente del levante y del poniente, blanca paloma para los marcos de la mar, rosa de los vientos.
La Colina de Santa Ana pertenece a la ruta de los Siete Puntos Mágicos, que son miradores y enclaves con historia y vistas extraordinarias en Chiclana.
