Los trabajos se han intensificado desde principios de agosto en las zonas con mayor riesgo de acumulación de agua, especialmente en los puntos más próximos al río.
La limpieza de la red de pluviales de Chiclana se ha intensificado desde principios de agosto con el objetivo de preparar los puntos más sensibles del municipio ante la llegada de las lluvias de otoño e invierno.
Las actuaciones se han adelantado este año y prestan especial atención a las zonas próximas al río, donde la menor cota del terreno hace que estos espacios soporten una mayor carga hidráulica durante los episodios de precipitaciones intensas. El objetivo es mejorar las condiciones de evacuación del agua y reducir los problemas derivados de la acumulación de residuos y sólidos arrastrados por las lluvias.
Los trabajos son realizados por Sifu, empresa encargada del mantenimiento de la red, dentro de un servicio que se desarrolla durante todo el año y que incorpora refuerzos específicos en los periodos con mayor riesgo de precipitaciones.
Actuaciones en las zonas más sensibles
La limpieza se concentra especialmente en áreas de La Banda y El Lugar situadas cerca del río, además de otros puntos considerados especialmente sensibles ante posibles inundaciones.
Entre las zonas incluidas en estas actuaciones se encuentran Las Albinas, Plaza de las Bodegas, Vega, La Longuera, Arroyuelo, Iro, Plaza y su entorno, El Carmen, las avenidas del Trabajo y del Comercio, Tajo, El Torno y Urbisur, además del viario próximo a estas vías.
El mantenimiento cobra especial importancia durante los meses de otoño e invierno debido a factores como la caída de hojas, el incremento de las precipitaciones y el arrastre de sólidos hacia los sistemas de recogida de agua.
Una red con cerca de 12.000 imbornales
La limpieza de la red de pluviales no se limita a los meses previos a la temporada de lluvias. Las labores de mantenimiento se realizan durante todo el año para mantener en condiciones adecuadas los elementos de recogida y evacuación de agua.
La red municipal cuenta con cerca de 12.000 imbornales y alrededor de 500 rejillas continuas, las canaletas que atraviesan determinadas calles y permiten recoger el agua de lluvia.
Con la llegada del otoño se refuerzan estas tareas en los puntos que pueden soportar una mayor carga hidráulica, especialmente ante episodios de lluvias intensas.
Fuente: chiclana.es/






