El Museo de Chiclana es un espacio cultural ubicado en Chiclana de la Frontera, Cádiz, que se dedica a preservar y difundir el patrimonio histórico, cultural y artístico de la ciudad. Inaugurado en 28 de julio de 2010, aunque tuvo una reapertura en 2013, por las manos de la empresa pública EMSISA y convirtiéndo a la institución en gratuita. El museo se encuentra en la Plaza Mayor, en pleno casco histórico de Chiclana, un lugar accesible y de referencia para quienes visitan la localidad.
El Museo de Chiclana es un reflejo vivo del pasado y el presente de Chiclana, ofreciendo a los visitantes una visión rica y diversa de su identidad. Tres pilares de la historia de la filosofía que dan lustre a la Casa Briones: Séneca, Maimónides y Averroes -sus espléndidos bustos- son tres piezas del escultor chiclanero José Antonio Barberá. Divulgar la historia de Chiclana, así como los aspectos culturales, antropológicos y etnológicos que han tenido que ver en su modulado urbano, es el leitmotiv de su colección permanente; asimismo, programar exposiciones temporales con el objetivo de dar a conocer la obra de creadores de la tierra.
Uno de los grandes hitos de este museo fue “Vox Clamantis. Arte e historia en la Iglesia de San Juan Bautista (1814-2014)”, la muestra que celebraba los dos siglos del templo catedralicio de la ciudad. Comisariada por el periodista Juan Carlos Rodríguez, reunió más de 70 piezas procedentes de colecciones particulares e institucionales: imágenes sacras y testimonios fotográficos que ofrecían una idea de un monumento religioso clave, joya del Neoclasicismo gaditano y del patrimonio cultural de Chiclana. Entre el abundante material se encontraban, por ejemplo, tres planos originales -cedidos por la familia Solís-, en los que se podía apreciar la planta del templo, así como su trazado transversal y longitudinal. Se incluyeron igualmente un par de lienzos muy valiosos: la conocidísima obra de Franz Xavier Riedmayer (“El conde de Maule y el pintor Riedmayer ante un paisaje de Chiclana de la Frontera”, de 1806), y retratos como “Obispo pecador”, atribuido de Luca Giordano y titulado “Predicación de San Juan Bautista”.
El conocimiento etnológico -como estudio de las tradiciones y costumbres- está presente en la colección, y ha centrado igualmente numerosas muestras puntuales. Ocurrió en mayo de 2015 con “Ecos de una vida entrañable”, iniciativa que exhibía más de un centenar de objetos de principios del siglo XX (hasta aproximadamente los años cincuenta). Menaje de hogar (útiles de costura, grandes ollas que alimentaban a las familias numerosas de aquella época) y piezas de aseo diario formaban la exposición, planteada como diferentes estancias de una casa (salón, dormitorio, baño, antesala, cocina).

