¡Olvídense de las siestas veraniegas! Cuando el sol aún quemaba las tablas de remo en Portugal el pasado fin de semana de julio, los palistas del C.D. Piragüismo Chiclana hicieron arder las aguas del Mundial Máster con un torrente de esfuerzo, técnica y medallas. Entre el 29 y el 31, el equipo nacional de España no sólo llevó sus canoas hasta la meta: las convirtió en el escenario de una auténtica demostración de poderío gaditano.
Marcos Virsedas y Eduardo Varela fueron los protagonistas de una epopeya acuática. Su embarcación de cuatro plazas (C4) no alcanzó el escalón más alto del podio, pero la medalla de plata que colgaron al cuello resonó como un trueno para quienes creen que sólo el oro vale. Nada más lejos de la realidad: ese metal luce con un brillo propio, forjado a base de paladas sincronizadas y una estrategia impecable que dejó atrás a rivales de décadas de experiencia.
Pero estos dos titanes del remo no se conformaron con un solo combate. En la modalidad de dos plazas (C2), tanto en 500 como en 200 metros, se alzaron con dos bronces que saben a gloria. Dos podios consecutivos que evidencian su capacidad para adaptarse a la velocidad explosiva de una prueba corta y al aguante de una distancia intermedia: sangre fría, brazos de acero y un ritmo de respiración tan ordenado que parecía coreografiado.
En las pruebas individuales, Eduardo Varela volvió a codearse con la élite. Colarse en la Final A de C1 tanto en 500 como en 200 metros no es un logro menor, es acceder a la sala VIP del piragüismo mundial. Sexto en la primera y octavo en la segunda, demostró que en solitario también sabe remar al límite y mantener el pulso frente a campeones de todos los rincones del planeta.
Por su parte, la pareja mixta formada por Eva María San Juan y Carlos Conesa llegó al sprint de las finales A de K2 Mixto y rozó las medallas con un quinto y un sexto puesto. Aquel kayak mixto navegó con la precisión de un vals contemporáneo: la cadencia perfecta de ambos palistas se unía a la potencia necesaria para disputar los puestos de honor.
No es menos brillante la labor de quienes compiten en las categorías de acceso. Eva María San Juan, además de su actuación en el K2, se quedó a un paso del podio en la Final B de K1 500 metros femenina, alcanzando una meritoria sexta posición que augura grandes triunfos venideros. Y Carlos Conesa, en la Final C de K1 200 metros masculina, se regaló un primer puesto que sabe a victorias futuras: un oro que refuerza la cantera chiclanera y anticipa nuevas gestas.
El balance final habla por sí solo: una medalla de plata, dos de bronce y diez finales —siete en la máxima categoría, una en la B y una en la C—. Diez combates, diez razones para enorgullecerse.
Mientras unos disfrutan de la arena y el chiringuito, los palistas del C.D. Piragüismo Chiclana demuestran que para tórridos días de verano ellos prefieren el reto de las aguas bravas y el eco de los remos alzándose hacia el cielo. Si en Chiclana hacen piragüismo como quien disfruta de una obra de arte, en Portugal dejaron una galería de medallas lista para presumir en casa.






