post-title Un futuro sostenible para Sancti Petri

Un futuro sostenible para Sancti Petri

Loading…

Un futuro sostenible para Sancti Petri

A menudo resulta complicada la tardea de conciliar los intereses económicos con los valores tradicionales y el respeto a los lugares simbólicos. Mucho más ahora, cuando la situación es difícil y la necesidad de generar riqueza y puestos de trabajo es vital para la supervivencia de las personas. Sin embargo, no podemos olvidar que gran parte del valor de los lugares reside en su riqueza cultural y su belleza paisajística, como base a la que se añade el número de plazas hoteleras o el lujo de sus restaurantes.

La clave para obtener una rentabilidad económica de los entornos privilegiados que salpican nuestro litoral está en no perder de vista en ningún momento todas aquellas cualidades intrínsecas, culturales y naturales que caracterizan dichos espacios y diseñar programas sostenibles de expansión y desarrollo que reduzcan a la minima expresión los impactos medio ambientales y, al mismo tiempo, consigan ensalzar las costumbres de vida autóctonas.

Esta es la situación en la que se encuentran numerosos enclaves repartidos por toda la geografía andaluza y española y, en especial, uno que nos toca muy de cerca. Se trata del poblado de Sancti Petri, una joya en pleno derrumbe, una barca llena de historia atracada en la marisma. Desde que dejó de formar parte del Consorcio Almadrabero y los pescadores fueron abandonando las viviendas, el poblado ha ido cayendo en una espiral de deterioro que ha terminado por cubrir sus rincones con un velo de aspecto ruinoso.

Si bien es cierto que esta estética derrotista tiene su atractivo, la necesidad de una reactivación es evidente y muchos han sido los planes que se han propuesto para la zona en los últimos años. Pero como suele ocurrir en estos casos, el gigante de la especulación urbanística amenazaba con arrasarlo todo para convertir este lugar único en algo más parecido a un parque de atracciones.

Sancti Petri Chiclana

 

Puede que la suerte, o más bien la firmeza de los vecinos de la comarca, haya evitado que dichas tentativas megalómanas se llevasen a cabo. Los vecinos de Chiclana, La Barrosa y San Fernando son plenamente conscientes de la necesidad de una remodelación urbanística en Sancti Petri, así como del impulso económico que supondría la activación de la zona con fines turísticos. Pero en ningún caso están de acuerdo con todas aquellas intervenciones que supongan una explotación irresponsable de los recursos o que conlleven la pérdida de identidad de este hermoso lugar.

Y parece que, al fin, las instituciones gubernamentales y los posibles inversores comienzan a tratar el asunto con la sensibilidad y el sentido común que requiere el caso de Sancti Petri. Por un lado, es evidente la necesidad de crear prestaciones e infraestructuras que den cabida al turismo para generar empleo, pero también es imprescindible satisfacer las necesidades de la población autóctona.

Tal y como reivindica Jesús Gómez Sandubete, presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales Mar de Sancti Petri, una de las demandas más frecuentes entre los pescadores trata sobre la necesidad de crear más plazas para atracar los barcos, nuevos cuartos donde almacenar redes, naves frigoríficas, depósitos de gasoil y todas aquellas instalaciones necesarias para realizar su labor diaria de forma un poco más cómoda y eficiente.

En definitiva, puede que se trate de un camino largo y difícil de recorrer pero hay que confiar en que, con el esfuerzo y la ilusión de todos, Sancti Petri volverá a convertirse en un foco generador de riqueza para la comarca sin perder un ápice de su personalidad, de manera que pronto llegue el día en que, tanto los residentes locales como los visitantes, puedan disfrutar plenamente de Sancti Petri y su entorno inigualable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Loading…

Entérate de todo

Queremos que no te falte ni el perejil, así que si te suscribes a nuestro boletín no dirás nunca eso de: ¿Y por qué no me he enterado?. Tu, como el resto de 863 suscriptores.

¡También puedes seguirnos en las redes!