Datos técnicos de la ruta

  • Término municipal Chiclana de la Frontera
  • Tipo Circular
  • Distancia 3,9­5 kilómetros
  • Duración 1 hora y 15 minutos
  • Dificultad Baja
  • Señalización No
  • Cota máxima 3 metros
  • Cota mínima 0 metros
  • Protección No
  • Permisos No es necesario

Descripción de la ruta

Ruta de las salinas, Chiclana

Ruta de las salinas, Chiclana

Se accede por un camino paralelo al río Iro que arranca junto al Puente VII Centenario. El firme se caracteriza por ser de tierra compactada (hay bancos para descansar en el primer tramo).

Su valor es etnográfico (al darnos a conocer las salinas y las casas salineras, sus modos de vida), pero también paisajístico y natural. La diversidad de la flora y la fauna ­en particular la ornitológica­, es enorme.

La ruta transcurre casi en su totalidad por una pista situada en el margen derecho del río Iro, paralela a éste y en dirección noroeste: se trata de un viaje que atraviesa el fascinante laberinto de caños que es el Parque Natural Bahía de Cádiz. Sin mucho esfuerzo, es posible disfrutar de una biodiversidad riquísima, que abarca toda la flora y fauna un entorno natural único. Otro de sus alicientes es que permite adentrarse en el patrimonio cultural de Chiclana, representado por las salinas y las casas salineras, espina dorsal de la industria local; el trayecto roza los límites de varias de estas explotaciones.

El paseo arranca en la estación depuradora (E.D.A.R. El Torno) y continúa por la pista, sin desvíos. El primer tramo discurre paralelo al lago artificial que forma parte del Parque de Las Albinas del Torno (empleado como campo de regatas). Hacia el último tercio del camino .­justo antes de un pequeño puente-, en el lado derecho­ ya divisamos la Salina de Cañaveral; la siguiente es la Salina Santa Mª de Jesús, que alberga en la actualidad las instalaciones del Instituto de Medio Ambiente (IMA) de la Mancomunidad de la Bahía de Cádiz (destinadas a actividades deportivas, recreativas y relacionadas con la educación ambiental). El itinerario continúa unos 300 metros más, en dirección hacia la cercana desembocadura del río Iro en el Caño de Sancti Petri.

A la ida, la ruta deja a nuestra espalda una buena vista de la urbe de Chiclana: concretamente de algunos de sus monumentos más representativos (la ermita de Santa Ana se alza, soberbia y blanca, entre todos). Si miramos hacia el este ­-desde el puente que cruza el antiguo cauce del río Iro­-, contemplaremos la Salina Carmen del Bartivas, así como la corta del río y la casa salinera, rehabilitada (al igual que la de Santa Mª de Jesús). La orientación norte conduce a las salinas de San José y San Enrique, que presentan esas montañas de sal tan características. Se puede, igualmente, realizar el recorrido perimetral del muro de la Salina de Santa Mª de Jesús que discurre paralelo al viejo cauce fluvial (el IMA es el organismo que expide las autorizaciones). Allí se encuentra el Centro de Recursos Ambientales Salinas de Chiclana, espacio para el conocimiento y el ocio: tanto por su oferta educativa como por su programación, que incluye visitas guiadas por la zona, catas de sal, pescado y algas (además de escuelas salineras para niños).

Etnográfica e históricamente, esta ruta es de gran interés. No hay que olvidar que la Bahía de Cádiz llegó a concentrar más de un centenar de salinas, de las que solamente siguen funcionando poco más de una decena.