Datos técnicos de la ruta

  • Término municipal Conil de la Frontera
  • Tipo Lineal
  • Distancia 11,6 kilómetros
  • Duración 4 horas
  • Dificultad Baja
  • Señalización No
  • Cota máxima 75 metros
  • Cota mínima 15 metros
  • Protección LIC Acebuchales de la Campiña Sur de Cádiz, LIC Río Iro y Complejo Litoral de Interés Ambiental (PEPMF)
  • Permisos No es necesario
  • Patrimonio Yacimiento arqueológico de La Mesa

Descripción de la ruta Cordel de los Marchantes

Ruta Cordel de los Marchantes

Ruta Cordel de los Marchantes

Se accede desde la autovía Costa de la Luz (A-48), tomando la salida 7 en dirección Medina Sidonia por la A-390. A unos cuatro kilómetros, atravesamos la carretera el Cordel de los Marchantes, donde nos encontraremos un cartel que indica Finca Las Mesas (Planta de Reciclaje). Aquí es donde, a mano derecha, arranca el camino. En época de lluvias, las crecidas del río y el encharcamiento de los últimos tramos impiden el acceso; es conveniente, si hacemos la ruta en verano, llevar buenas provisiones de agua.

Los valores de esta ruta son paisajísticos, naturales y etnológicos, tanto por el bosque mediterráneo y la fauna silvestre y ornitológica, como por el hecho de ser vía de ganado.

El Cordel de los Marchantes es una vía pecuaria -la más ancha de este tipo en la zona, con sus 37,71 metros-, y goza de mucha representatividad al servir de enlace con Puerto Real y Vejer (conectando Chiclana con el Corredor Verde “Dos Bahías”). Aunque el origen del Cordel se sitúa en el término municipal de Puerto Real, lo que proponemos es un recorrido que comienza en el cruce del Cordel con la carretera de Medina, la A-346.

Empezamos la ruta atravesando el río Iro (o el Arroyo Salado), por una zona en la que todavía recibe influencia mareal: la ribera alberga, alimenta y sirve de nido a una importante comunidad de aves. Pasando por zonas de secano repobladas por el Ayuntamiento llegamos al cruce con la Vereda del Alamillo y al Descansadero del Pozo de San Lázaro, un abrevadero que fue restaurado. Justamente ahí es donde finaliza la Vereda de la Asomada (a la altura de la Finca La Mesa, donde podemos hallar restos de la civilización musulmana).

Torrenteras y escorrentías -cauces de torrente y aliviaderos- abundan en la ruta (destaca especialmente el Arroyo de la Cueva que, debido a las condiciones climatológicas de la zona, presenta un caudal irregular; máximo en invierno, seco en época estival). Sin desviarnos de la pista, seguimos el recorrido hasta vernos prácticamente rodeados por una impresionante arboleda (reducto de los alcornocales costeros que sembraron la Bahía de Cádiz). Una vez pasado este bosque -de gran valor ecológico y paisajístico-, reaparecen las zonas de cultivo que ponen punto y final al trayecto, dominado por densas formaciones vegetales como el acebuche (que ejerce un papel ecológico fundamental). Eso sí, cabe la posibilidad de continuar la senda hasta la pedanía vejeriega de Los Naveros, tres kilómetros más (desde esa zona podremos regresar al punto inicial por la carretera comarcal de Pago del Humo).