Inicio > Rutas de interés > Ruta del Callejón del Molino

Datos técnicos de la ruta

  • Término municipal Chiclana de la Frontera
  • Tipo Lineal
  • Distancia 3,7 kilómetros
  • Duración 1 hora y 15 minutos
  • Dificultad Baja
  • Señalización No
  • Cota máxima 8 metros
  • Cota mínima 1 metro
  • Protección Parque Natural Bahía de Cádiz, LIC, ZEPA, Sitio Ramsar y Marisma Transformada (PEPMF)
  • Permisos No es necesario
Ruta del Callejón del Molino Chiclana

Ruta del Callejón del Molino Chiclana

Descripción de la ruta del Callejón del Molino

Se accede desde el Polígono Industrial Urbisur de Chiclana, por la Avenida de los Descubrimientos hacia la playa. Tras pasar el puente del río Iro, giramos en la segunda rotonda a la derecha de la Avenida de la Diputación, hasta llegar a la calle Cuba (a la altura del I.E.S. Ciudad de Hércules).

Esta ruta tiene varios alicientes: valores naturales, gracias a su interés ornitológico; paisajísticos y etnográficos (gracias a las salinas, molinos de marea y la acuicultura).

El punto de partida se encuentra en el Camino del Molino: nos adentramos en el Parque Natural Bahía de Cádiz. Una pequeña pinaleta bordea la zona de marisma; a partir de aquí, todo el recorrido transcurre entre antiguas salinas (unas reconvertidas a la acuicultura, otras abandonadas). El molino de marea de Santa Cruz -­o Molino Viejo-­ data del siglo XV, y es la primera construcción típica de marisma que hallamos en la ruta; eso sí, está bastante transformado. Este tipo de molinos realizaba su labor aprovechando la energía del mar (en Chiclana llegó a haber cinco, si bien en la actualidad solamente quedan dos, con usos distintos, además).

El paseo por las marismas ofrece un paisaje muy gaditano, propio de la Bahía de Cádiz: las marismas se forman con aportes de sedimentos fluviales y marinos, recorridos por una compleja red de caños, sometidos además al régimen de oscilación de las mareas. La biodiversidad -­de flora y fauna-­ es una constante. Ejemplos de plantas vegetales halófilas, adaptadas a una alta salinidad e insolación (así como a largos períodos de inmersión) son la sabina, el armajo, el salado, etcétera (tan lugareñas son que se utilizan en la cocina tradicional). La avifauna, por su parte, aprovecha estos parajes durante sus rutas migratorias como zona de invernada y de paso; son frecuentes y diversas las especies limícolas (charrancitos, chorlitejos, cigüeñuelas, avocetas). Igualmente, podemos divisar flamencos, garzas, espátulas o cormoranes.

El final de la ruta se halla muy cerca del Caño de Sancti Petri (el más importante de su clase, puesto que comunica la bahía con el océano Atlántico).

No obstante, existe una ruta alternativa, formada por antiguas salinas transformadas en explotaciones acuícolas (que dan prioridad al estero frente a los cristalizadores de la salina original). Doradas, lenguados, lubinas, corvinas, langostinos… Son las especies de peces, crustáceos o moluscos más comunes en la zona. La conservación de la red de caños -­y de las salinas-­ es extraordinariamente importante para mantener la diversidad biológica.