El paisaje de Chiclana de la Frontera es un bello fragmento del Parque Natural Bahía de Cádiz, con toda la fabulosa biodiversidad que lo habita: en relación con el mundo vegetal encontramos olmedas y saucedas arbóreas, vegetaciones halófilas y salinas, sabinas que se acoplan a las dunas, enebros que forman comunidades -cuanto más cerca están del mar, mejor-, acebuches, pinos piñoneros, alcornoques… En cuanto a la fauna, si por algo se caracteriza nuestra tierra es por ser, fundamentalmente, ornitológica. Muchas son las especies de aves que pasan por aquí o anidan; de ahí que gran parte de las rutas naturales en Chiclana resulten tan interesantes para los amantes de las aves, y por descontado para quienes desean poner en práctica un turismo sostenible y ecológico, en general. Pinares y dunas, salinas y marismas, bosques históricos, veredas y cordeles, así como parques públicos, componen diferentes rutas naturales, preparadas para el senderismo. Y sumamente placenteras si lo que se busca es otra clase de turismo.