La vida en Chiclana, más allá del sol y playa, permite hacer muchas cosas. Si te preguntas que hacer en Chiclana, te podemos dar unas cuantas pistas:

  • Pasear por Chiclana en muchas de las rutas, desde urbanas a naturales, paseando por las zonas de marismas y antiguas salinas.
  • Visitar alguno de los museos: el museo de las Muñecas Marín, un precioso conjunto de viejas y nuevas muñecas o el museo taurino “Paquiro” dedicado al famoso torero chiclanero o el futuro Museo del Vino y de la Sal.
  • Disfrutar del olor añejo de barricas del buen vino de Chiclana: una visita a las bodegas chiclaneras donde ver como la uva pisada se hace oro líquido. El vino de Chiclana no es famoso gratuitamente. Nuestra recomendación: una copita de moscatel después de comer.
  • La buena mesa recorriendo los bares de la localidad y disfrutando de unas fantásticas tapas con un buen vino fino, un oloroso o incluso un vino tinto. Disfrute de la tapa chiclanera.
  • Turismo activo: practica deportes en Chiclana en uno de sus muchos complejos deportivos o campos de golf, donde Chiclana es una de las grandes potencias de la Costa de la Luz.
  • Entrar en alguno de los centros hípicos nos mostrará un nuevo mundo, el del caballo, tan presente en otros tiempos como parte fundamental del trabajo y ahora, uso y disfrute de muchas personas. El mundo caballar, con la cercanía de grandes potencias como es el caso de Jerez hacen que los caballos estén presentes también en Chiclana.
  • La Feria de Chiclana. Si, lo sabemos, es solo una fiesta temporal que solo se celebran unos días en Junio, pero ¡que feria, oiga! La Feria de Chiclana abre las puertas de su real a niños y mayores, caballistas, caballeros, caballos, jinetes y amazonas. No olvidar los fabulosos carruajes que solo se ven en bodas y que lucen sus mejores galas en esta Feria.
  • Si necesita de mas información turística, siempre puede visitar los puntos de información o el Centro de Interpretación del litoral chiclanero