D. José Jiménez Vela (Chiclana, 1927-1955), conocido por “Pepín Jiménez”, novillero que encontró la muerte en un accidente de tráfico cuando todo apuntaba que por su arte, valor y buen hacer frente al toro estaba destinado a entrar en el Olimpo de la torería.
Debutó en 1948 con una capacidad de convocatoria impresionante y en 1954 por percances de sus compañeros de terna tuvo que matar cinco novillos él solo.
En 1955, viniendo de un tentadero en Jandilla, la finca de los Domecq, su moto chocó contra un camión que se encontraba averiado y que no advirtió hasta unos veinte metros de distancia. A pesar de la rápida intervención nada pudo hacerse, y al comprobarse su gravedad ordenaron el traslado a su domicilio, donde falleció al día siguiente. Su hermano Mateo, que dejó una incipiente carrera como novillero para acompañarle como mozo de espadas, desde entonces no cejó en el empeño de conseguir que el nombre de “Pepín Jiménez” se hiciera inmortal entre sus paisanos y así, poco antes de dejarnos, cuarenta y cuatro años más tarde, consiguió ver sus deseos hechos realidad: una céntrica calle se rotula con el nombre de “Novillero Pepín Jiménez”, amén de un busto que preside una de las glorietas del “Parque de Santa Ana” con la siguiente lápida conmemorativa

Cuando todo auguraba su ascenso a la legendaria pléyade de grandes toreros chiclaneros, su carrera se vio truncada por un desgraciado accidente de tráfico que sufrió el 8 de Mayo de 1955 cuando regresaba de uno de los tentaderos en los que participaba junto a las mayores figuras del toreo del momento. Soñando tardes de triunfo, fue a unirse a los maestros de su arte el 9 de Mayo de 1955.