Matador de toros del siglo XVIII, fue uno de los precursores en el arte de torear, ágil, elegante y distinguido. El lugar y fecha exacta de su nacimiento no están del todo claros, aunque se sabe que una familia establecida en Chiclana lo recogió de la Casa de Expósitos de Cádiz, donde sí consta que ingresó el 30 de Noviembre de 1734. Toreó en Madrid por primera vez en 1758.
Torero valeroso, destacó en el salto con garrocha, además de una suerte en el que recibía, sin otro engaño mas que un sombrero en su mano izquierda, para matar de forma impecable.
Durante una corrida celebrada un día antes de la festividad de San Juan del año 1771, en El Puerto de Santa María, sufrió una grave cogida que le causaría la muerte. Fue enterrado en la Iglesia Mayor Prioral de esa misma ciudad.