Pintor y matemático, este chiclanero nacido en 1868 cursó sus estudios de Bachillerato en Sevilla para acceder posteriormente a la Escuela de Bellas Artes.
Sus lienzos destacaron muy pronto y se granó una fama merecida como extraordinario dibujante y pintor, y en 1890 obtuvo el Premio de Pintura del Ateneo de Sevilla por la obras cenit de su carrera: “Murillo pintando la Virgen de la Servilleta”.
Ocupó plaza de profesor y director en varios centros y escuelas de arte hasta 1932, año en que murió.
Eduardo Vasallo no tuvo una obra muy prolija, pero si un gran valor artístico.
Hijo de Eduardo Vasallo O’Landor, originario de Alicante y de María Dorronzoro, natural de Sevilla. Pintor de gran valor estético que cultivó fundamentalmente retratos, bodegones y escenas de interior. En palabras de D. Antonio de la Banda y Vargas “una cuidada paleta que sabe interpretar con exactitud fotográfica ambientes, personas y detalles, así como captar la psicología de los protagonistas al par que resolver, correctamente, los problemas perpetuos que plantea la composición”. Su obra más representativa es “¿Quién supiera escribir?” pintado en 1893 y que está considerado como una muestra del realismo pictórico gaditano. Este cuadro se encuentra en el Museo de Cádiz.
Vasallo llegó a ser Director de la Escuela de Artes industriales en Córdoba y Director de la Escuela de Bellas Artes en Baeza. Actualmente, y al igual que Gessa Arias, una de las salas de exposiciones de la Casa de la Cultura y Teatro Moderno está rotulada con su nombre.