Esta calle se supone fruto de la expansión del núcleo urbano hasta la zona del campo, hasta la zona de las huertas, ya que, a todas luces, no es sino una continuación de la calle “De la Rosa”. Su primera denominación es Larga, atendiendo evidentemente a la característica de ser la calle más larga en la época en la que surge. Ya en los primeros padrones del siglo XVIII aparece con esa denominación, pero suponemos que ése sería su nombre desde su comienzo y el que ha perdurado en la memoria popular a lo largo de la historia, ya que a esta calle siempre se la ha conocido como “Larga” aunque estuviera rotulada con nombres de personajes importantes, como veremos. Actualmente se trata de una calle, efectivamente de las más largas de la localidad, por lo menos del centro, a la que se está incorporando el comercio, ya que de siempre ésta ha sido una calle netamente residencial, de casas burguesas, de las que algún vestigio queda en sus portadas de piedra y balcones con rejas artísticas, tanto de edificios en franca decadencia y ruina, como en los recientemente restaurados.

Calle “Larga” en la actualidad.
Históricamente tiene su comienzo en “Plaza de San Juan Bautista”, justo en un mosaico con la figura de Jesús de Medinaceli y su final en la calle de “Jesús Nazareno”, curiosamente en otro mosaico, esta vez con la figura de Jesús Nazareno.
La calle duró rotulada como “Larga” hasta 1879, ya que en 30 de Diciembre, un día después de su muerte, se decide “sustituir a la calle “Larga” el nombre que ha tenido hasta aquí con el de “Padre Félix”, a fin de perpetuar la buena memoria del Iltmo. Señor Obispo Dimisionario de Cádiz. De esta manera queda la calle denominada como Padre Félix, por haber estado en el número tres de dicha calle la famosa y llamada “Casa del Obispo”, en honor de Félix María de Arriete y Llano, obispo dimisionario que nació en Cádiz en 1811 y muere en Chiclana, en la casa antes citada en 1879.
En 1881 el Ayuntamiento de Chiclana colocó una lápida conmemorativa en la casa en donde vivió Fray Félix y que fue cedida por D. Francisco Oneto y Rivero. La casa del Obispo fue derribada a finales de los noventa para acometer el proyecto de Plaza Mayor e ignoramos en donde se encuentra la lápida. Su texto era el siguiente
EL ILUSTRÍSIMO SEÑOR D. FRAY FÉLIX MARIA DE ARRIETE Y LLANO. OBISPO DIMISIONARIO DE CÁDIZ, FALLECIÓ EN ESTA CASA EL 29 DE DICIEMBRE DE 1879.
ESPERÓ ENTRE SUS PREDILECTOS HIJOS LOS CHICLANEROS, EL TÉRMINO DE UNA VIDA DE INCESANTES TRABAJOS APOSTÓLICOS, DEJÁNDOLES EL IMPERECEDERO RECUERDO DE SU CARIDAD Y DE SUS VIRTUDES.
EL AYUNTAMIENTO DE CHICLANA, INSPIRÁNDOSE EN LOS DESEOS DE LOS HABITANTES DE ESTA CIUDAD, ACORDÓ COLOCAR ESTA LOSA CONMEMORATIVA.
16 DE JUNIO DE 1881.
Curiosamente en Sesión de Pleno de 18 de Enero de 1880 se había decidido el texto de la lápida, propuesto por el Primer Teniente de Alcalde D. Francisco Manjón y que difiere en mucho con el que finalmente se colocó:
“El día 29 del mes de Diciembre del año 1879 falleció en esta casa. El Iltmo. Y Reverendo Señor Don Fray Félix María de Arriete y Llano, Obispo Dimisionario de Cádiz: que tuvo siempre sus manos levantadas al cielo para pedir por sus hijos; bajándolas sólo para enjugar lágrimas y socorrer a los pobres. El Ayuntamiento, en representación de los vecinos de la ciudad de Chiclana”.
La causa de esta diferencia de texto entre una y otra lápida surge de la tardanza del Ayuntamiento en colocarla, lo que hizo que el Regidor Síndico de una Corporación posterior, propusiera fecha y nuevo texto, siendo éste el que ha llegado hasta nuestros días.
Esta Casa del Obispo constituía un ejemplo certero del más puro estilo gaditano, estando considerada como el exponente por antonomasia de la arquitectura de Chiclana, pues poseía todos los elementos ornamentales propios de la tierra: rejas, cornisas, peanas en ventanas, guardapolvos de pizarra en balcones y azoteas con pretiles rematados por pináculos y jarrones.
La “Casa del Obispo” fue convertida con el paso de los años en casa de vecinos, presentando un deterioro alarmante que acabó por el derribo de la misma. En la última década del siglo XX había sido adquirida por la empresa municipal “Aguas de Chiclana” para instalar en ella las nuevas oficinas de este servicio. Nunca se llevaría a cabo esta obra, pues como decimos se derribó. Actualmente su solar forma parte del espacio en el que se proyecta la futura “Plaza Mayor”.
A este primer tramo de la calle “Larga” que acababa en la “Casa del Obispo” se le conoce popularmente como Callejoncillo de la cárcel, debido a que en tal callejuela estaba situada parte del depósito municipal carcelario, como veremos en su momento al referirnos a la calle del “Arquillo del Reloj”. Pero no siempre fue así, ya que a mitad del Siglo XIX se le conocía, también popularmente, como Callejón de la Alhóndiga, a causa de la cercanía del lugar destinado a la compra y venta del trigo, y que como hemos señalado no es sino una continuación de la calle de la “Rosa”. En este sentido en sesión de Cabildo de 5 de Febrero de 1860 se lee un proyecto de la Comisión de Ornato Público que dice “Deben utilizarse en dichas obras la parte que se considere conveniente del local que hoy sirve de cárcel, teniendo presente el mal estado de la pared de este edificio que da al callejón nombrado de la Alhóndiga, y lo indispensable que es dar a esta calle las medidas necesarias para que quede vinculada con la que llamamos de la Rosa, cuya medida es la más útil y necesaria para el mejor ornato público, acordó por unanimidad que siempre y cuando tenga efecto la reedificación de la pared de que se trata, bien por consecuencia de la enajenación de dicha cárcel o por cualquiera otro incidente, se verifique con la regularidad debida guardando en todo caso la rectitud o nivelación conveniente, puesto que en nada perjudica esta determinación y tiene por objeto únicamente la comodidad de los transeúntes por la calle ya citada”.

“Casa del Obispo” en la década de los ochenta. Ya era palpable el estado de deterioro que ostentaba el edificio
En este tramo del “Callejoncillo de la cárcel” está situada desde 1981 la sede de la Peña de Costaleros “La Ilusión”, que antes de este emplazamiento estuvo en la “Plaza de San Carlos”. Esta peña se fundó en un principio para poder portar el paso de Nuestra Señora de Los Remedios, patrona de la localidad y posteriormente se incorporaron a cargar los pasos de Semana Santa. Actualmente toda la orilla izquierda de dicho callejoncillo forma parte del solar de la futura “Plaza Mayor”. Ha existido un frecuente error en la población a la hora de catalogar este callejoncillo como calle, cuando tan sólo se trataba de un tramo de la calle “Larga”.
En este sentido encontramos un acuerdo plenario que ratifica esta opinión
“Se leyeron y resolvieron las siguientes instancias… de Don Juan Moreno de Corta y otros señores más, en la que como padres de familia y en homenaje de gratitud hacia los Hermanos de la Doctrina, solicitan sea rotulada una de las calles de esta ciudad con el nombre de Hermano Eufrasio de Jesús, indicando para ello la comprendida entre la calle Padre Félix y Plaza de San Juan Bautista. La Comisión Gestora, acogiendo la iniciativa con simpatía por las manifestaciones que contiene, se abstiene de resolverla mediante acuerdo, en razón a que el lugar que se indica no constituye calle aparte de la de P. Félix, sino que por el contrario forma parte íntegra de la misma y precisamente donde comienza ésta, o sea, que los edificios allí enclavados son los que llevan el principio de la numeración correlativa de que la calle consta; y que al serles notificado este particular, se les invite a que propongan nuevamente otro lugar distinto donde pudiera ser más factible el cambio de nombre que se pretende”

“Callejoncillo de la Cárcel”. En la izquierda, la fachada de la sede de la Peña de Costaleros “La Ilusión”.
La catalogación de calle no le llega hasta 1985 cuando, a propuesta de la Comisión Especial de Denominación de Vías Públicas, se denominará como Callejoncillo al “trozo de calle que va desde las Cuatro Esquinas, en la calle Larga, hasta la Plaza Mayor”. Aquí encontramos otra denominación popular, “Las cuatro esquinas”, ingenioso nombre para denominar el espacio comprendido en los alrededores de las esquinas con “San José” y “Padre Añeto”. En este espacio era costumbre en el siglo XIX colocar los puestos de frutas en la festividad de ”Todos los Santos”, costumbre que recuperan a comienzos del Siglo XX por petición de los vecinos de la zona “Ante la proximidad de la festividad de Todos los Santos, se autoriza la instalación de puestos de fruta en la calle Padre Félix, y también en las cuatro esquinas”.
En este espacio en 1885 abrió sus puertas el establecimiento de bebidas “La democracia”, que con el tiempo llegaría a ser lugar de reunión de las personas más concienciadas políticamente y en donde se leían revistas culturales, se establecían tertulias y estaban prohibidos los juegos de azar, el cante y el baile sobre las mesas.
Con el advenimiento de la II República y por acuerdo de Pleno de 18 de Junio de 1931, entre otros cambios de nombres de calles, propuestos, como ya señalamos anteriormente, por el concejal D. Antonio García de los Reyes, se procedió a sustituir el del “Padre Félix” por Ruiz Zorrilla, otorgándole honores de esta manera a D. Manuel Ruiz Zorrilla (Burgo de Osma, 1833-1895) que fue un político de escasas cualidades intelectuales, pero muy activo y dotado para la intriga y el mando.
Uno de los personajes más queridos y carismáticos de Chiclana nació en esta calle en una casa de su acera izquierda, hoy ocupada por un bloque de pisos, nos referimos al cantante D. Antonio García González (Chiclana, 1956), conocido artísticamente por el nombre de “Antonio Alemania”, uno de los personajes del mundo del arte que más ha paseado el nombre de nuestra localidad por toda España.
Acabada la II República e instaurada la dictadura del General Franco, desaparece la denominación de “Ruiz Zorrilla” y vuelve la calle “Larga” a ser nominada como “Padre Félix”, cuyo nombre llegó hasta 1960 en que a tenor de las solicitudes de “Las Conferencias de San Vicente de Paúl” y de la “Asociación de Hijas de María Milagrosa” se aprueba “rotular con el nombre de San Vicente de Paúl la calle que actualmente lleva el nombre de Padre Félix” a la vez que se solicitaba al Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación la autorización procedente para ello, ya que según el artículo 306 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Corporaciones Locales, de 17 de mayo de 1952, “Deberán respetarse las denominaciones religiosas, patrióticas o tradicionales de calles, plazas, aseos, parques y conjuntos urbanos, y para introducir cualquier modificación en ellas, así como para la ejecución de acuerdos relativos a las mismas, se requerirá autorización expresa del Ministerio de la Gobernación”.
Así pues el Ministro autorizó el acuerdo y la calle quedó denominada como San Vicente de Paúl, que fue un sacerdote francés que nació en Pouy en 1576 y murió en París en 1660.
En esta calle de “San Vicente de Paúl” vivió y murió D.ª Victoria Baro Sánchez (Chiclana, 1919-1974). Igualmente se decidió que una calle llevara rotulado su nombre para recuerdo imperecedero de tan magnánima acción. En la zona de la Barrida de Fuente Amarga aún existe la calle “Victoria Baro”.
Encontramos en este tramo de la calle, en su número cuarenta y dos una casa burguesa de la segunda mitad del Siglo XVIII y de estilo neoclásico bastante interesante en su composición general. Su fachada está estructurada en un cuerpo y cinco calles. En la calle central se abre la portada con baquetones, inscrita en pilastras y coronada con un friso. En las cuatro calles restantes se abren cuatro cierros de gran belleza. En su dintel el número de la casa de considerable dimensión. Una cornisa da paso al pretil con cinco pilastras equidistantes que culminan como remate la fachada. En esta casa situamos a D. Jesús Romero Aragón, uno de los mejores currículos literarios de la localidad, así como conferenciante y asiduo protagonista de presentaciones de libros y disertaciones varias. Entre sus obras destacan La calma de la tormenta, Cartas para Álvaro, Julio César o la soledad está sobre el pedestal, Ecologismo y persona, TQ, Amores provisionales y los textos de dos libros de fotografías de Pedro Leal, Semana Santa : Chiclana de la Frontera y Chiclana : Fotografías de Pedro Leal.
Por acuerdo de Pleno de 25 de Octubre de 1984, ya citado en varias ocasiones, la calle “San Vicente de Paúl” recupera su nombre anterior o popular y hasta hoy queda rotulada como “Larga”. El último tramo de su acera izquierda está ocupado por la fachada lateral del Convento de Jesús Nazareno, popularmente conocido como “Las Monjas”. Edificio que consta de una amplísima fachada con dos puertas, una a la Iglesia, por la que sale el paso de la Virgen de los Dolores en la noche del Jueves Santo chiclanero. La otra de entrada al convento y al torno, que además de ser el único medio de comunicación con el convento, sirve para vender las famosísimas “Tortas de las Monjas”. Completan la fachada treinta y ocho ventanucos y dos mosaicos de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores a ambos lados de la puerta de la Iglesia. Para finalizar, señalar que en dicho convento desde 1885 a 1973 las religiosas estuvieron impartiendo clases a niñas.





[...] calle que sirve de travesía entre “Larga”, donde tiene su comienzo y “Botica” en donde finaliza. Desde hace algún tiempo la calle San [...]