Calle señorial llena de balcones y netamente comercial del centro de la localidad, ancha y espaciosa, sin acerado, con el afín firme de la calzada del llamado centro comercial abierto.
Al igual que ocurre con “Corredera alta”, la nomenclatura “Corredera baja” es reciente, de 1984 y tiene su comienzo en la “Plaza de Patiño” y su final en “De la Vega”, aunque en su día, como hemos visto, también ocupaba el tramo de la actual “Artesano Pepe Marín”.
Su primera denominación constatada la encontramos en el padrón de 1708 en donde aparece como De la pescadería, que al igual que otras, como “De la Aguardentería” o “De la botica”, responde a la ubicación en las mismas de este tipo de establecimiento. Este nombre sería oficial hasta el año de 1868, con la salvedad, que ya anotamos en “Corredera alta”, de que durante tres años todos los tramos de la calle responderían al general nombre de “Corredera”. Ya decimos que cambia en 1868 y a la calle “Pescadería”, por el acuerdo de pleno ya citado anteriormente, se le da el nombre de Topete, apellido por el que era conocido el marino y político español D. Juan Bautista Topete y Carballo.
En 1873 con la abdicación de Amadeo I y la instauración de la Primera República acaba la nomenclatura de “Topete” en la popular calle “Corredera”, mereciéndose en esta ocasión, por acuerdo de sesión plenaria de 24 de Mayo, el honor de ver su nombre rotulado un gaditano, Castelar, quien, por cierto, ha merecido dicho honor en varias épocas y lugares distintos. De D. Emilio Castelar haremos una pormenorizada reseña al hablar de la “Plaza de Andalucía”, lugar en donde se mantuvo rotulado su nombre más de sesenta años.
En cambio en esta calle fue tan efímero como la Primera República, ya que en 1875 volvemos a ver rotulado el nombre de “Pescadería”, que a partir de Junio de 1881 y a petición de los vecinos de dicha calle se denominará como Progreso que, como antes decíamos, ocupaba todo el tramo de la actual “Corredera Baja” y el de la calle “Artesano Pepe Marín”. Este tramo se le cortará a la calle del “Progreso” dos años más tarde, en 1887 y será denominado como “Carne”, nombre con el que aún muchas personas mayores denominan a la dicha calle que comunica “Vega” con la calle “De la Plaza”.
El día 26 de Abril de 1895, en el punto número trece de la Sesión de Pleno de dicho día se lee la siguiente propuesta del Sr. Teniente de Alcalde D. Juan de Dios Guerrero Tocino “El concejal que suscribe propone al Excmo. Ayuntamiento se sirva acordar que el nombre de “Progreso” que lleva una de las calles de la ciudad, sea sustituido por el de “Cánovas del Castillo”. No parece justo que cuando en las citadas calles aparecen los nombres de Espartero, Marqués de los Castillejos, Sagasta, O’Donnell y otros nombres que han brillado por su valer en el Clero, en la Milicia y en la república de las letras, no tengamos una que ostente el apellido del eminente hombre de Estado que es gloria de la Nación Española y que ama el progreso como el que más, en sus altas y genuinas manifestaciones”.
De esta manera pasa a llamarse Cánovas del Castillo, como homenaje al renombrado político Don Antonio Cánovas del Castillo.
Dos edificios destacan en esta calle por su interés arquitectónico:
- el primero el señalado con el número uno. Casa de viviendas de la segunda mitad del Siglo XIX, de estilo neoclásico con elementos del barroco popular. Dispone la casa de tres fachadas, una a la calle que nos ocupa, otra a la “Plaza de Patiño” y la tercera a la calle “Álamo”. Se estructura su fachada en dos cuerpos, estando el primero ocupado por la portada y locales comerciales, una cornisa remata el cuerpo. En el segundo, con cuatro huecos pertenecientes a tres balcones de corto vuelo sobre la cornisa del primer cuerpo y una ventana. Otra cornisa remata el segundo de los cuerpos. Un pretil con pilastras equidistantes culmina la fachada.
- El segundo el señalado con el número once. Casa burguesa de la segunda mitad del Siglo XIX, así mismo de estilo neoclásico con elementos del barroco popular. Se estructura su fachada en dos cuerpos y cinco calles verticales. En el primero la portada se centra en la fachada, calle tres, mientras que en las restantes se abren huecos de escaparates de comercios. Una cornisa remata el cuerpo. En el segundo y en la calle central se abre un balcón volado sujeto por ménsulas. Dispone de guardapolvos. En las calles uno y cinco se abren dos cierros, mientras que en las calles dos y cuatro lo hacen dos ventanas con friso decorativo inferior. Una cornisa remata este segundo cuerpo y un pretil sencillo culmina la fachada. Precisamente en esta casa, en 1916, nace D. Agustín Herrero Muñoz, político chiclanero.
El texto de la placa dice lo siguiente:En esta casa nació
el 9 de enero de 1916
El Ilmo. Sr.
Don AGUSTÍN HERRERO MUÑOZ,
Alcalde que fue de esta ciudad,
en cuya memoria
el Excmo. Ayuntamiento de
Chiclana de la Frontera
le dedica esta placa
en el I aniversario de su fallecimiento.
Chiclana 18 de Enero de 1997.En esta misma finca se inauguró el servicio telefónico en 1925.
A “Cánovas del Castillo” lo sustituye en 1933 y por acuerdo de Pleno un chiclanero, del que encontramos la siguiente noticia “
El pasado Lunes y cuando efectuaba vuelos de prueba después de una importante reparación en el motor, el hidro “Saboya 62″ de la Aeronáutica Naval, en Barcelona, sufrió una avería que le hizo entrar en barrena y cayó al mar, a unas tres millas de la costa.
Inmediatamente acudió a toda velocidad el torpedero “Número 21″, afecto a la Escuela de Aviación, que prestaba servicio de vigilancia de vuelos. Sólo dos de los seis tripulantes del avión se hallaban a flote y pudieron ser salvados. Entre los cuatro restantes se encontraba el gran piloto aviador, capitán de Corbeta, D. Joaquín Arbolí e Hidalgo, hijo de Chiclana, uno de los más destacados pilotos de la aviación y de los más antiguos de la Escuela de la Aeronáutica Naval. La noticia de la muerte de este gran hombre ha producido en Chiclana grandísima impresión…”
Acordándose en el Pleno de 1 de Julio de 1933 se le de a la calle “Cánovas del Castillo” el nombre de este glorioso piloto aviador. Así pues la calle quedó rotulada como Joaquín Arbolí durante algo más de cincuenta años, concretamente hasta la sesión de Pleno de 25 de Octubre de 1984 en que se procede al cambio de nomenclatura en virtud de un acuerdo cuya intención era: 1º “Recuperar nombres populares” 2º “Quitar algunos de los nombres de calles que recuerdan una confrontación entre españoles” y 3º “Mantener algunos nombres, aunque se ponga en subtítulo el nombre popular”. Y que en su punto D) “Recuperan su nombre popular”, aparece “Joaquín Arbolí” sustituida por “Corredera baja”.





Hola naci en la calle Juaquin Arboli n° 18 que estoy biendo en la pagina web,me gutaria saber el nombre que tenia antes la calle San Juan Bautista o Almasa.
Amigablemente JUANITA FOSSI
Hola Juanita, buenas noches
Me temo que en el callejero chiclanero no existió nunca una calle que se llamara San Juan Bautista (aunque si una plaza, si es esa, acabamos de actualizarla y puedes leerla aqui) ni una calle Almasa (Aunque supongo que te referirás a Almansa, la ciudad celebre por su batalla durante la guerra de sucesión)