Esta amplia calle tiene su comienzo en “Arquillo del Reloj” y su fin en la “Plaza de Patiño”.
Consultado el Diccionario de la Real Academia de la Lengua averiguamos que la palabra “Corredera” la define como “sitio o lugar destinado para correr caballos”. En otra de sus acepciones nos dice que “corredera” es “nombre que suele darse a algunas calles que fueron antes correderas de caballos”. Teniendo en cuenta estas dos acepciones del significado de “corredera”, amén de la antigüedad de la calle, de su nombre popular conservado desde siempre y sobre todo que esta vía es la única que en línea recta va desde el Castillo, donde surge la Chiclana moderna, hasta la zona del embarcadero (hay que tener en cuenta que es algo más que probable que la actual calle “Francisco Ignacio” en sus comienzos también formara parte de la llamada “Corredera”) es prácticamente seguro que de ahí venga el nombre: del camino más corto que a caballo corrían desde el Castillo al río, en su parte del embarcadero.
El nombre de “Corredera alta” es nuevo, de 1984, ya que nunca antes ha sido llamada así, al igual que su homónima “Corredera baja”. Esta calle, de una manera habitual, ha estado desde siempre dividida en tramos, a pesar de que el pueblo, se llamara como se llamara, la ha denominado “Corredera” desde su confluencia con “Arquillo del Reloj” hasta su finalización en la calle “De la plaza” que era en donde acababa durante mucho tiempo el último tramo de esta vía.
Ahora bien, una cosa es el nombre popular y otra el oficial. No tenemos duda de que en fechas anteriores se denominara “Corredera” todo el trayecto, pero la actual “Corredera alta” en el padrón de 1751 ya aparece dividida en dos tramos, el primero desde la entonces “De la cárcel”, actual “Arquillo del reloj”, hasta “Martín Esteban”, actual “Fierro” y se llamaba De la corredera. El segundo tramo transcurre desde la citada “Fierro” hasta la entonces “De la Pescadería”, actual “Corredera baja” y se denominaba Del Hospital. Esta nomenclatura es suficientemente clara, ya que en ella se ubica desde 1596 el Hospital de San Martín o del Niño Jesús, como también es conocido.

En un principio es atendido por los hermanos de San Juan de Dios, y tras quedar a disposición del Obispado de Cádiz, desde 1885 se hacen cargo de éste las hijas de la Caridad, que con la ayuda de D.ª Carmen Picazo, a la que haremos su reseña correspondiente al hablar de su calle, impulsarían el hospital y el Colegio del Niño Jesús. Edificio que ha sufrido sucesivas modificaciones, siendo una de las más importantes la del S. XVIII, que le dio un aspecto neoclásico. Consta de dos cuerpos y tres calles, en la calle central se abre la puerta, sobre la que se encuentra la leyenda “Colegio del Niño Jesús”. Esta puerta da paso a un zaguán y reja artística a través de la cual se accede a un patio, en el dintel de la puerta de dicho patio se lee la fecha 1917. A cada lado de la puerta principal se abren dos ventanales con rejas. En el segundo cuerpo, en la calle central se proyecta un balcón coronado por un frontal semicircular y a ambos lados dos ventanales con barandilla de reja, coronados los dos por frontal triangular. Se remata el cuerpo con un friso coronado por un amplísimo frontis así mismo triangular.
El primer tramo de la calle mantendrá su denominación “De la corredera”, hasta el padrón de 1887 y recibirá el nombre de Alcalá Galiano en homenaje al héroe de Trafalgar.
En cuanto al segundo tramo, salvo un par de padrones que denomina la calle como “Del Niño Jesús”, se mantuvo como “Del Hospital” hasta 1792 en que vuelve a aparecer “Del Niño Jesús”, para, curiosamente denominarse como “Corredera”, durante tres años seguidos los tres tramos que la comprendían, es decir, los dos de la actual “Corredera Alta”, el de “Corredera Baja” y el de “Artesano Pepe Marín”, que entonces era un tramo que pertenecía a la calle en cuestión.
A partir de 1797 ya se rotulará como Del Niño Jesús hasta 1887 en que pasará a formar parte de “Alcalá Galiano” y además “se quita de esta calle lo que ahora se le pone “Plaza de Patiño”.
El personaje más importante de toda la historia de Chiclana nace en 1813 en esta calle del “Niño Jesús”, número trece, se trata de D. Antonio García Gutiérrez. En dicha casa existe una losa con la siguiente inscripción
EN ESTA HUMILDE CASA NACIÓ EL 5 DE JULIO DE 1813
EL INSPIRADO AUTOR DRAMÁTICO D. ANTONIO GARCÍA GUTIÉRREZ
QUE A LOS VEINTE AÑOS LLENABA YA AL MUNDO CON LA FAMA DE SU GLORIA.LA SOCIEDAD GARCÍA GUTIÉRREZ ACORDÓ EN SESIÓN DE 30 DE OCTUBRE DE 1883,
DEDICAR ESTE HOMENAJE A SU INMORTAL PATRONO
En 1932 por los miembros de la Junta Local Pro-memoria de García Gutiérrez se procedió a la limpieza de esta losa que se encontraba totalmente ilegible ya que la habían pintado con cal. Al retirar la lápida para su limpieza, se llevaron la grata sorpresa de que detrás de la misma encontraron el programa de los actos desarrollados con motivo de la colocación de la susodicha losa. Una vez limpia, hermoseada y, antes de sujetarla a la pared por metopas de bronce en las esquinas, colocaron detrás de ella el programa de los actos que celebraron en 1932 y que suponemos que todavía se encuentra detrás de la lápida.
Y al hilo de esto, en 1888 también se le dedica, por parte de la Asociación de Escritores y Artistas de Madrid, otra losa en su memoria en la casa número ciento veintinueve de la calle de Fuencarral en la que murió el ilustre autor de El trovador.
Dicha placa dice así
A
D. ANTONIO GARCÍA GUTIÉRREZ
POETA DRAMÁTICO
La Asociación de Escritores y Artistas 1887
Otro personaje importante encontramos en esta calle del “Niño Jesús”, se trata de D. Sebastián Gessa Arias que nace en esta calle, siendo sus padres D. Sebastián Gessa Ramos y D.ª M.ª del Carmen Arias González. En 1920, y con motivo de su muerte, en la sesión de Pleno de 16 de Enero, el alcalde expone que se diera el nombre de Sebastian Gessa a dicha calle. Pero, parece ser que la dicha calle nunca se llegó a rotular con el nombre de Gessa Arias, ya que en los padrones de 1921 a 1925 continúan denominando la calle como “Travesía de Argüelles”. Actualmente una Asociación de Vecinos y una de las salas de exposiciones de la Casa de la Cultura y Teatro Moderno lleva el nombre de tan insigne artista de la pintura.
Otro artista, también pintor, ve la luz en esta calle “Del Niño Jesús”, D. Eduardo Vasallo Dorronzoro (Chiclana,1868-Baeza, 1932).
Desde Noviembre de 1896 fue llamada Rafael de la Viesca, como homenaje a la labor ejercida por el gaditano D. Rafael de la Viesca y Méndez (Cádiz, 1861-¿?). El señor alcalde D. Alfonso Medina Araujo presentó la siguiente propuesta que fue aprobada por unanimidad
“Acordar que el nombre de Alcalá Galiano que lleva una de las calles de la Ciudad sea sustituido por el de Viesca. Muchos e importantes son los beneficios que por gestión del ilustrado y digno Diputado por este Distrito Don Rafael de la Viesca ha obtenido esta población distinguiéndose al gestionarlo por su actividad y constancia hasta obtener pronta resolución de los mismos, por cuya razón es acreedor a que se le otorgue la merecida recompensa de que una de las principales calles, como lo es la indicada anteriormente, lleve por nombre el apellido de tan preclaro jurisconsulto”.
Esta denominación llegó hasta 1931, en que por el ya antes citado acuerdo de Pleno de 18 de Junio se cambia por el de José Nakens, en memoria del periodista nacido en Sevilla en 1841 y muerto en Madrid en 1926.
En los años de postguerra recibe el nombre, que permanecería hasta 1984, de Queipo de Llano.
En esta calle de “Queipo de Llano” encontramos a varios vecinos significativos en la historia de Chiclana. Así, viviendo en su número once a D. Pedro Leal Torres (Chiclana, 1907-1978), conocido como “Perico Alcántara”, quizás el personaje del mundo del Carnaval más conocido por los chiclaneros, no en vano desde 1979 tiene dedicada una peña a su nombre, la Peña Carnavalesca Chiclanera “Perico Alcántara” y en 1986 se editó un libro y un disco con una antología de su extensa obra.
En el número catorce encontramos en sus años de juventud a otro personaje de Chiclana como es D. Pedro A. Quiñones Grimaldi (Chiclana, 1948), de siempre comprometido con las cosas de su pueblo. Desarrolló una importante actividad política, tanto a nivel local como provincial, llegando a ser Vicepresidente de la Diputación y fundador así como primer Presidente del Consorcio de Bomberos. Al margen de esto ha ocupado su tiempo coordinando iniciativas deportivas o culturales, estimándose como las de mayor trascendencia la coordinación de los actos del VII Centenario de la Fundación de la Chiclana Moderna y su implicación en la autoría de dos libros, Historias y Leyendas de La Banda y El Lugar y otro en colaboración con D. Miguel Aragón Fontenla, La Batalla de Chiclana : 5 de Marzo de 1811.
Y en su número treinta y tres a D. Enrique Montero Ruiz, director de banda de música y que da nombre a la actual Academia Municipal de Música. En esta misma casa vino al mundo un futuro “Hijo Predilecto” de la ciudad, precisamente hijo del músico al que hacemos referencia. Su nombre D. Dionisio Montero Valenzuela (Chiclana, 1929-Puerto Real, 2005). Hombre autodidacta y polifacético, no en balde ejerció de maestro, empleado de banca, empleado de Astilleros, y al que todo el mundo coincidía en afirmar que el mejor adjetivo que le definía era el de erudito. Una erudición forjada a base de lectura y estudio ya que consiguió reunir una biblioteca de más de seis mil volúmenes y dominar casi una docena de idiomas.
Hombre comprometido con su pueblo, fue elegido hasta en seis ocasiones concejal del Ayuntamiento, en donde dirigió áreas tan complejas como las de Cultura, Enseñanza, Hacienda, Turismo, Relaciones Institucionales o Fomento. En el año 2001 recibió un multitudinario homenaje en la Caseta Municipal, en donde participaron casi trescientos artistas. Publicó también un libro Chiclana en el recuerdo, una recopilación de los artículos semanales que aparecía cada domingo en DIARIO DE CÁDIZ, y en los que plasmaba una Chiclana de antaño, sus personajes, sus costumbres, sus rincones, etc., una Chiclana a la que amó hasta el día de su muerte. En Sesión Extraordinaria de Pleno de 5 de Octubre de 2005, celebrada, por primera vez fuera del edificio consistorial, en el edificio de la Casa de la Cultura, en el escenario del Teatro Moderno, su casa, fue nombrado Hijo Predilecto de Chiclana por unanimidad de todos los miembros de la corporación.
En el tramo del “Hospital” se podría destacar al alma del mismo, a Sor Clara Ruiz Juez (Burgos, 1904-Chiclana, 1998). Por todos conocida únicamente por “Sor Clara”, Hija de la Caridad que durante más de 62 años se entregó a la docencia y a atender la salud de varias generaciones de chiclaneros.
Dos edificios destacan en esta calle de “Corredera alta”, uno, el número catorce, actualmente en proceso de rehabilitación. Se trata de una casa burguesa de la segunda mitad del Siglo XVIII y de estilo neoclásico con elementos del barroco popular. Se estructura su fachada en tres cuerpos y tres calles verticales. En el primero de ellos y en su calle central se abre la portada, de las más interesantes de Chiclana, de gran valor, muy original a causa de sus pilastras giradas en ligero ángulo con respecto al plano del resto de la fachada. Así mismo está inscrita en baquetones y decorada con un friso con original decoración, entre la que destaca una magnífica hornacina. Dos ventanas laterales ocupan las restantes calles y una cornisa remata el cuerpo. En el segundo se abre un balcón volado por cada calle. Otra cornisa, más pequeña que la anterior, remata el cuerpo. En el tercero de los cuerpos se abren otros tres balcones de corto vuelo y más pequeños que los del segundo. Una cornisa remata el tercero y sobre ella un pretil culmina la fachada.
El otro edificio es el correspondiente al número treinta y uno. Casa de la segunda mitad del Siglo XIX y de estilo neoclásico. Se estructura su fachada en dos cuerpos, presentando tres huecos por cada uno de ellos. En el primero se abre la portada, lateral, y dos cierros en el resto de los huecos. Una cornisa remata el cuerpo. Sobre ésta se abren en el segundo dos balcones laterales y un cierro central. Otra cornisa remata y un pretil con pilastras equidistantes y elementos decorativos de cerámica culmina la elegante fachada.
Entre los numerosísimos establecimientos que han tenido su lugar en la historia de esta calle, podríamos citar la farmacia de Galán en la esquina con “Fierro”. A 1888 se remonta precisamente la historia de esta botica que ha estado hasta hace pocos años enclavada en esta esquina hasta su cambio a “Larga”, esquina a “San José”. La Farmacia de D. Domingo Galán Hidalgo fue fundada por D. Rafael Fossi Mariscal, primo hermano del héroe de Baler D. Enrique de Las Morenas.
Como ya hemos dicho, esta denominación de “Queipo de Llano” llegó hasta 1984 en que por acuerdo de Pleno de 25 de Octubre se cambia su denominación en virtud del punto E) “Denominación derivada de la Guerra Civil. Recuperan su nombre anterior o popular”. Desde entonces esta calle es rotulada como Corredera alta.





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[...] pequeña y angosta, de adoquines y casi sin aceras, que inicia su recorrido en la calle “Corredera alta”, justo en la esquina del Hospital de San Martín, de quien evidentemente toma el nombre, y lo [...]
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