Se trata de una de las principales vías del centro de Chiclana, ancha, casi plazuela, en su comienzo para de una forma un tanto irregular ir estrechándose hasta el final de dicha calle. Tiene su comienzo en el final de la comercial calle de “La Vega” y acaba en la calle “Jesús Nazareno”, concretamente en la popular “Alameda de Lora”, que preside con sus plantas la desembocadura de la calle Constitución. Tras múltiples remodelaciones, ha pasado de tener aceras estrechas y adoquinado a un amplísimo acerado que facilite el continuo paso de la gente, ya que sin duda se trata de una de las calles más transitadas de Chiclana, tanto que a diversas horas del día el tráfico rodado está restringido, convirtiéndose en zona casi peatonal, ya que sólo tienen acceso los vehículos de servicios.
La primera denominación que le conocemos es la de De la Aguardentería vieja, que ya encontramos en el padrón de 1751, aunque hay constancia de que existía por lo menos en 1708. Este nombre sólo puede significar que en otros tiempos existía en esta calle una fábrica de aguardiente, de las que antaño proliferaban por nuestro término, ya que según la costumbre de la época era muy frecuente nominar las calles con el nombre de las industrias o comercios que en ella se encontraban. Así encontraremos también calle “De la Botica vieja”, calle de la “Carnicería vieja”, o la calle de “La Pescadería”, por poner tres ejemplos. Así pues, este nombre de “Aguardentería vieja” duraría hasta 1770 ya que en 1772 lo encontramos sin el adjetivo “vieja”, manteniéndose como De la Aguardentería hasta 1786 en que lo recupera, de tal manera que permanecerá como “Aguardentería vieja” hasta 1797, y nuevamente será conocida como “De la Aguardentería” hasta 1868 en que por el acuerdo de pleno ya citado más arriba, cambia a General Prim, de quien ya hablaremos más detenidamente en la calle de “La Fuente”, ya que años más tarde se le dedicaría a este general, aunque fue rotulada con el título nobiliario del mismo, “Marqués de los Castillejos”. Con la llegada de la Primera República se vuelve a cambiar nuevamente a su nombre de “Aguardentería”, que lo ostentaría hasta 1879 y ya nunca más aparecería en los callejeros e incluso en la memoria del ciudadano. En este año de 1879 cambiará su denominación a Risso, a petición del Teniente Segundo de alcalde D. Francisco Guerrero.

Calle “Constitución”, en la década de los sesenta, entonces calle “General Franco”.
“En su deseo de erigir una memoria al nombre ilustre del que fue D. Alejandro Risso que tan gratos recuerdos dejó en esta ciudad por la caridad sin límites, ejercida legándonos también el magnífico edificio de la Casa Hospicio, admiración de propios y extraños, construido a sus expensas para acogida y educación de niños huérfanos, pobres y ancianos desvalidos, con cuyo benéfico objeto y otros que sería prolijo enumerar, fundó un patronato que llamó de San Alejandro, dotándolo con aquella finca y otras muchas de cuantioso valor, propone a la Ilustre Corporación que en merecida recompensa a la virtud, generosidad y nobleza que en vida dio tanto honor a la persona del Señor D. Alejandro Risso, se digne acordar, conmemorar su nombre como timbre de una de las mayores glorias de esta población, inscribiendo o titulando Calle de “Risso” a la que sin origen ni fundamento, actualmente lleva la denominación de la “Aguardentería” en la cual se halla situada la Casa Hospicio de San Alejandro, de imperecedera memoria”.(16)
D. Alejandro Risso fue un comerciante gaditano. La calle “Constitución” estuvo rotulada como “Risso” hasta 1925, en que por Sesión de Comisión Permanente de 14 de Octubre se acuerda rotular con el nombre del Jefe del Gobierno de la llamada “Dictablanda” Miguel Primo de Rivera, para una vez instaurada la II República volver a rotularse como “Risso” en 1931.(18)
El más importante de los edificios de la localidad se encuentra en esta calle de la “Constitución”, el Ayuntamiento, que data su construcción de 1927-1928 y ocupa el mismo lugar en donde estaba el antiguo Hospicio de San Alejandro antes citado. La obra de edificación fue adjudicada a la casa Max Jacobson, con sedes en Madrid y París, y la dirigió el Arquitecto D. José M.ª Plaja y Tobía, siendo alcalde de la ciudad D. Sebastián Martínez de Pinillos y Bel. En su día disponía de una superficie de 24 metros de fachada por 29 de fondo, ya que ha sufrido desde entonces diversas ampliaciones, destacando sobre todas la que se hiciera a finales de los ochenta en que se amplió su fachada con un edificio moderno con abundancia de espejos, aunque simulando el estilo arquitectónico de la fachada original. Tiene una altura de 15 metros y es de estilo Neoclásico.
Su fachada original consta de dos cuerpos, presidiendo dicha fachada tres enormes portales terminados en arcos de medio punto, a los que se accede por cuatro escalones de mármol. Cada uno de estos portales posee un extraordinario y artístico enrejado que les sirve de puertas. Posee dos ventanas laterales. Seis pilastras dividen su planta principal en la que destaca un enorme balcón sobresaliente sostenido por seis ménsulas en el que se abren tres puertas rematadas por frontales triangulares y sobre los mismos tres frontales de medio punto con falsos ventanucos circulares en su interior. Culmina la planta principal un friso corrido sobre el que se alza una torre que alberga el reloj, que se encuentra rematado por un frontal triangular.
En los años de la dictadura que trajo consigo la Guerra Civil, la calle en la que se ubica el Ayuntamiento, al igual que en un sin fin de localidades, adoptó la denominación del que ejerció el protagonismo de cuarenta años de Gobierno como Jefe del Estado Español, y se rotuló como General Franco.

Ayuntamiento de Chiclana. Casa Consistorial, obra de D. José M.ª Plaja y Tobía.
El Ayuntamiento de la localidad concedió a Franco varias distinciones, entre las que destacan el nombramiento como Alcalde Honorífico y Perpetuo de la Ciudad “como homenaje por los XXV Años de Paz que gracias a su acertado y presidencial Gobierno ha disfrutado nuestra Patria”, o la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad y el título de “Hijo Adoptivo” de la misma por su actuación en la inundación de 1965.
A finales de los años setenta se promulga la Constitución Española de 1978, lo que da lugar a un nuevo cambio de la denominación de tan céntrica calle. Constitución es su nueva nomenclatura, la que persiste hoy en día y que ya durante la segunda mitad del Siglo XIX se rotulara con ese mismo nombre una plaza, concretamente la actual “Plaza de España”. La decisión se tomó en 1980, para conmemorar el aniversario de la aprobación de la Constitución Española, en cuya elaboración participaron tres chiclaneros.(19)
A destacar dos elementos arquitectónicos casi al final de la calle. Ambos en la acera derecha, el primero es un edificio que hace esquina con “Jesús Nazareno”, y actualmente es casa de vecinos, pero en su día debió ser casa palaciega de algún potentado gaditano y reconvertida posteriormente en la fonda conocida como de la “Viuda de Carpio”. Se trata estilísticamente hablando de una casa burguesa de la segunda mitad del siglo XVIII y de estilo barroco. Su fachada se estructura en dos cuerpos, aunque realmente el edificio dispone de tres plantas, y cinco calles verticales. En el primero de los cuerpos y en su calle central se abre la portada, decorada con baquetones e inscrita en pilastras que abarcan todo el cuerpo. Cuatro ventanas ocupan el resto de las calles. Sobre todos y cada uno de los huecos del primer cuerpo se abren cinco ventanucos, que pertenecen a la entreplanta de la casa. En el segundo de los cuerpos y sobre la cornisa que remata el primero, se abren cinco balcones. Otra cornisa remata el segundo cuerpo y un pretil culmina el edificio. El otro elemento destacable se encuentra entre las viviendas con los números doce, catorce, dieciséis y dieciocho, casa con cuatro puertas y en las que destaca sobre la cornisa que cubre los dinteles de las dos puertas centrales una hornacina de considerables dimensiones.

Casa en calle “Constitución”. En la fachada de la misma, destaca la existencia de una hornacina de grandes dimensiones, en el segundo de los cuerpos.





[...] los daños causados y rellenar un formulario, que se facilitará en las mismas oficinas, las de la calle Constitución. Inundaciones en Chiclana. Foto realizada por Antonio Ruiz-Sillero Bernal y publicada en [...]
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