En un principio este barrio recibía el nombre de Barrio de San Telmo, debido a que la iglesia en torno a la que se había formado era la antigua capilla de los Mareantes, y erigida a su patrón San Telmo, actual Iglesia de la Santísima Trinidad, pero a partir de la promulgación de la Constitución de 1845 y como homenaje a la misma, el barrio se denominará “De la Constitución” en vez de “De San Telmo”.
Está formado por calles que constituyen, podríamos decir, en primer lugar una especie de “descansillo”! entre las pendientes que bajan desde la zona del Castillo buscando la expansión hacia la zona de las huertas y ribera del río, como pueden ser “Cristóbal Colón”, “San Isidro”, “Sin Salida” y “Doroteo”. En segundo lugar por calles que siguen descendiendo, desde ese supuesto “descansillo”, hasta la propia zona de la ribera como pueden ser “Fierro”, “Laja” o “Segismundo Moret” y en tercer lugar las que se forman con posterioridad en la misma ribera, es decir en la zona baja de la localidad, como pueden ser “Alameda del río”, “De la Fuente”, “Iro”, “Padre Caro” o “Plaza de España”, todas ellas planas y sin ningún tipo de pendiente.
Históricamente hablando, de una manera inversamente proporcional al recorrido de las calles, se podría decir que ha discurrido la categoría social y el poder económico de sus habitantes, ya que a medida que las calles se van alejando de la zona alta y acercándose a la zona más baja de la localidad, iba aumentando el poder adquisitivo de los vecinos y la nobleza de sus edificios. Así en lo que hemos denominado “descansillo” imperaba la modestia de sus construcciones, frente a la opulencia de las casas de la zona de la ribera del río.


